Miércoles
28
Octubre
Occidentes

Guillermo Martínez, célebre por "Los crímenes de Oxford", presenta en Madrid "La muerte lenta de Luciana B".

Guillermo Martínez: ''La literatura emana del Mal''


Tiene apego a la palabra "lacónico", pero él no resulta nada breve, aunque sí preciso. El escritor argentino, matemático de profesión, que logró un éxito asombroso por "Los crímenes de Oxford", acaba de publicar "La muerte lenta de Luciana B". (Destino), un "thriller" inquietante donde los triángulos a la que nos tiene acostumbrados vuelven a desafíar las convenciones del género.

¿Cómo un "hombre de ciencias" se siente atraído por la literatura?

No soy un "hombre de ciencias" que se dedica a la literatura, sino un escritor. Mi primer cuento lo redacté entre los catorce y los dieciséis años. Las matemáticas fueron un accidente en mi vida y de ninguna manera es una marca de identidad en mi literatura ni quiero que lo sea.

En tanto escritor, le interesa la casualidad y el azar.

Hay dos tipos de narrativa: la clásica, en donde se trata de eliminar todo aquello que tiene que ver con el azar para crear cierta ilusión de causalidad y la que surge con el modernismo, en la que aparece la posibilidad de incorporar el azar. Utilicé esta discusión como contrapunto estético entre los dos narradores de mi novela.

El mal es un factor intermitente en casi todas sus novelas.

El escritor debe hacerse cargo del Mal con mayúsculas. Casi toda la literatura emana de esta fuente. No hay una historia posible basada únicamente en la sucesión de acontecimientos felices.

¿Quiénes han sido sus grandes maestros?

Henry James, indudablemente, tal y como aparece reflejado en la novela. De él me interesa la cuestión de la ambigüedad y la penetración psicológica de los personajes. Borges, en cuanto a las ideas filosóficas compartidas en textos narrativos, y Cortázar, por la imaginación de sus cuentos.

¿Qué opina del género policiaco de habla hispana?

En Argentina es muy respetado. Basta pensar que dos de nuestros máximos escritores, Borges y Bioy Casares, fueron los que antologaron la serie de "Séptimo Círculo", una colección de novelas policiales que tradujo lo mejor del género inglés y norteamericano. Es que hasta "Crimen y castigo" es una novela policial. Este género tiene una facilidad y un desafío: lo primero está en las convenciones que dan amparo al escritor; lo segundo reside en la ruptura de esas mismas convenciones.

Usted es un escritor poco o nada convencional.

Me gusta mirar hacia atrás, pero para tratar de decir algo nuevo y original. No para recrearme en la tradición, sino para tratar de quebrarla. Como lector, busco la sorpresa, y como escritor, procuro sorprender.

El lenguaje del cine, por ejemplo, Hitchcock, ¿le ayuda para describir las situaciones?

Me gustan muchísimo las películas de Hitchcock y su línea del suspense. Mis novelas tienen que contener el arte del ilusionismo. El lector recorre las páginas con naturalidad, pero en el final aguarda una revelación.

Su nombre se encuentra entre las promesas más firmes de la literatura. ¿Cómo se ve en unos años?

Quisiera seguir escribiendo novelas. La literatura, al contrario que las matemáticas, no tiene criterios de validación universales. No hay una afirmación definitiva del buen escritor. A lo máximo a que puedo aspirar es a estar contento con mis textos. Para mí, el éxito de "Los crímenes de Oxford" fue inesperado, y realmente, no espero repetirlo. Son cuestiones casi azarosas.

¿Es cierto eso de que "para entender a fondo sus libros hay que cargarse una biblioteca encima"?

No. En mis novelas hay algunas citas semiocultas aunque el que no las reconozca no tiene por qué perderse. Las referencias culturales no son pugilatos literarios, sino iluminaciones.

De usted han dicho que "está en contra del posmodernismo y las trampas facilistas del escepticismo literario y que aboga por una nueva discusión sobre arte y originalidad en la literatura". ¿Es así?

Pongo en duda el pensamiento posmoderno. Creo que, si bien es cierto que hay un desgaste de la retórica que se emplea en la literatura, siempre hay espacio para la originalidad. Se puede dar con una manera innovadora de volver a contar. Cada vez es más difícil pero posible.

En "Acerca de Roderer" el maestro aconseja al aspirante "que haga un libro escandaloso y que no escriba para la posteridad". ¿Esconde este consejo su propia opinión?

Hay un cliché que se sostiene sobre los juicios del tiempo, por el que una obra es buena si resiste su paso. Sin embargo, yo creo que éste no termina de decir nada sobre el valor literario de una obra. No creo en la salida metafísica de "dejemos que el tiempo lo juzgue".

Por María S. Robles

Fuente: La Razon

Noticias de Literatura
Servicios de Literatura finalizadas
Servicios de Literatura finalizadas
Escuchá Radio De Tango
Novedades de Literatura
La Máquina de Susana, de Moira Irigoyen
¿Era ilusión, o juventud divino tesoro?
Ejercitación de las funciones ejecutivas
Paidós lanza al mercado una obra de suma utilidad para psicólogos, psicopedagogos y otros profesionales que aborden el entrenamiento cognitivo y ejecutivo.
La radio del norte

Seguinos

Twitter Facebook
Radio La Quebrada Radio de Tango Indexarte Escribirte Occidentes Escuchanos
©2010-2020 | occidentes.com.ar | Todos los derechos reservados | Diseño Web