Lunes
9
Diciembre
Occidentes

Le faltó a Orhan Pamuk saborear una buena ración de callos madrileños, pero este "humilde servidor del arte de la novela" no calla ante las atrocidades que sufren sus conciudadanos.

Orhan Pamuk: "Mis libros sólo son disfraces"


"Castigado" por el gobierno de su país, Turquía, al denunciar el secuestro de la libertad de expresión allí, en tierra no tan extraña otomana, desde la habitación de Estambul en la que escribe, Pamuk, grafómano de la estratigrafía, detecta en su ciudad unos "vientos bastante fuertes de ultranacionalismo" debajo de los cuales sopla el autoritarismo identitario: la lucha por controlar el imperio otomano. Una lucha ancestral.

Cuando Pamuk denunció el genocidio por parte de Turquía de treinta mil ciudadanos kurdos y más de un millón de armenios ocurrido en 1915, intentaron callarle, y fue acusado de traición al Gobierno de su país. Se exilió en tierra extraña, pero tuvo que enfrentarse a un proceso judicial, del que salió absuelto.

Ayer, en Madrid, Pamuk volvió a denunciar que "lamentablemente" su actual Turquía "no es una sociedad libre: no hay libertad de expresión". Turquía no ha logrado superar problemas pretéritos, a pesar del esfuerzo, verso a verso, de sus ciudadanos.

La emoción, y entusiasmo, que se veía allí hace unos años se va apagando, y eso entristece a Pamuk. ¿La causa de tan desalentadora consecuencia? "El ascendente nacionalismo en Europa y en Turquía -apunta-. Mi experiencia vital me ha enseñado que lo que une a los seres humanos no es la política; es el sonido del corazón, la música de los cuerpos". Melodías de las culturas occidental y oriental, "que no son dos cosas diferentes", advierte Orhan Pamuk.

"Europa necesita a Turquía"

El premio Nobel turco en 2006 enarboló, junto a Juan Goytisolo, la urgencia del ingreso de Turquía en la Unión Europa: "Es absolutamente esencial para el Viejo Continente -coincideron los dos escritores- abrirle a Turquía las puertas de la Comunidad Europea", aunque no se le ocultan a ambos la existencia de grupos islamistas violentos. "Turquía representa la Europa del futuro", insistieron.

Goytisolo descree de las identidades puras, nacionalistas: "Es un problema de todos", dijo el autor de "Makbara, y recordó una memorable sentencia de la "biblia" literaria de "Las mil y una noches": "El mundo es la casa de los que no la tienen, es decir, de quienes viven en la miseria".

Las civilizaciones también unen a Goytisolo y Pamuk. El primero prefiere hablar de "alianza de valores", y el segundo no quiere oír hablar de "choque de civilizaciones", sino de "alianza", como ha tallado en su frente el presidente Zapatero: "Hay dos países musulmanes en los que estos conceptos tienen validez: la desdichada Bosnia -denunció Goytisolo-, a la que la Unión Europea y el mundo dejaron machacar hace unos años por el simple hecho de ser musulmana, y Turquía. La relación con estos dos países es esencial para la Unión Europea".

Pamuk mete la mano debajo de la piedra, y encuentra gusanos, lombrices y orugas que corrompen la libertad de expresión en su país: "Espero que la Unión Europea no la utilice como excusa para mantener a Turquía fuera", para "alienarla": "La Unión Europea tiene que ayudar a Turquía. No se puede dejar fuera del sistema democrático. Espero que un día llegue la democracia a Turquía para que podamos hablar de todo tipo de cuestiones literarias y políticas".

Doctor "honoris causa"

Tras el desayuno en la sede del Ministerio de Cultura, auspiciado por el titular de la cosa cultural, César Antonio Molina, Orhan Pamuk enfiló la calle Gran Vía con destino al Paraninfo de la Complutense, en San Bernardo, donde iba a ser investido doctor "honoris causa" por el rector, Carlos Berzosa.

En su discurso, Pamuk confesó que se apasionó por la escritura porque no puede "soportar la realidad más que modificándola. La novela es capaz de crear un enorme grupo humano, mucho mejor que cualquier nación, civilización o colectivo social. Es como una orquesta de música, uno de los grandes logros de la civilización europea. Es lo que hace que hoy Europa sea lo que es, y el objetivo de la novela no es cambiarnos por otros, sino identificarnos en su pena, su compasión o su humildad".

Pamuk convocó a Goethe para delinear que para él "escribir es una confesión continua", y entre visillos habló de la novela que está culminando: "Museo de inocencia". Se publicará en marzo, y versa sobre las obsesiones de un hombre en los últimos treinta años de Estambul. Se trata de un viaje a la ancestral cultura otomana: "Sacar el pasado a la luz es un don del ser humano, pero no se puede transportar tal cual era en un principio. El pasado nunca reaparecerá así, sino con otro disfraz, con otro aspecto, tal como era en ese principio. En ese sentido, el pasado otomano va a salir con un nuevo disfraz. A veces bromeo: mis libros sólo son disfraces".

A pesar de los problemas de la economía, Pamuk sostiene que Turquía "va a seguir avanzando", aunque le inquietan los valores morales, estéticos, de los seres humanos: "No quisiera ser conocido como un escritor 'activista político', sino como una persona que en su habitación de Estambul intenta crear un mundo y, a través de sus propias experiencias, comprenderlo. Y para sacar el pasado a la luz del día hay que ponerse a cavar, cavar y cavar..."

Por la tarde, café, diálogo y tertulia con su gran amigo Juan Goytisolo, "quien me dio apoyo moral para que mis libros sean leídos", definió un Pamuk a quien se le va apagando, poco a poco, la llama de la novela histórica: "Cada vez tengo menos ganas de escribir novelas históricas".

Pero, como apunta sabiamente Juan Goytisolo, Pamuk no escribe novelas históricas, sino que encuentra la modernidad en el pasado, y la proyecta al hoy. Apasionado de la literatura española -"me interesan Miguel de Cervantes, Miguel de Unamuno, José Ortega y Gasset -que leía mi padre-, Jorge Luis Borges y, por supuesto, mi amigo Juan Goytisolo". Ortega le enseñó una lección, que nunca olvidará Orhan Pamuk: "Aunque uno esté en la perifería de Europa puede llevar aportaciones al futuro de la Humanidad".

Fuente: ABC

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